BlogTodo lo que sé de andamiaje lo aprendí de Mr. Magoo

Todo lo que sé de andamiaje lo aprendí de Mr. Magoo

Andamiaje

Autora: Liliana Paredes (Duke University)

Recuerdo mi época de infancia mirando dibujos animados en blanco y negro y disfrutando de la maravilla de tener televisión en un remoto pueblo de playa en las costas peruanas. Cuando veía a Mr. Magoo caminar a ciegas hacia un edificio en construcción, imaginaba ya cuál iba a ser la trama y aunque sabía que se resolvería felizmente, siempre sufría pensando en qué tal si los tablones y las vigas no le servían esta vez. Pero no, nunca fallaban y Mr. Magoo llegaba a su destino… ya sea arriba, o abajo luego de un proceso de contar con que el andamiaje lo iba a sostener sin duda alguna.

Muchos años después, ya embarcada en la carrera de enseñanza de español como segunda lengua, cuando me enteré del concepto ‘andamiaje’, esas imágenes de mi infancia cobraron otro tipo de razón de ser. Yo sabía que Mr. Magoo no llegaba a su destino por una mera cuestión de suerte, había algo más. Lo que tenía era el perfecto andamiaje.

Para mí el andamiaje se entiende como el diseño de las actividades pedagógicas que nos permiten dar sostén al trabajo de los estudiantes con el input que les ofrecemos y también que sirven de apoyo para que el output sea apropiado y comprensible

Antes de continuar, quisiera anotar que hay otras perspectivas de cómo utilizar o aplicar el concepto de andamiaje. Por ejemplo, he observado que para algunos el andamiaje son los recursos lingüísticos concretos que se les da a los estudiantes para que puedan realizar las actividades pedagógicas. Esto incluye desde las instrucciones, los modelos hasta, por ejemplo, las notas de atención, como la que encontramos en el libro Mapas 2 en el capítulo 4, Moda Cuerpo, donde se trabajan el imperativo y los objetos directos e indirectos. Esta nota de “atención” sirve tanto de recordatorio para los estudiantes que ya han estado expuestos a estos conceptos, o de información nueva para completar el trabajo que se pide en la actividad.

Mapas

En esta entrada voy a adoptar una perspectiva más amplia del concepto de andamiaje, que se inspira en la teoría de Vygotsky que permite explicar cómo el andamiaje guía y dirige el aprendizaje al incorporar elementos pedagógicos que transmiten conocimientos para fomentar el desarrollo de habilidades en los estudiantes. Además, el aspecto sociocultural de la teoría de Vygotsky nos permite destacar el papel de la interacción de los estudiantes como un componente más del andamiaje. Pero, pensemos ¿qué le aporta al docente comprender el concepto de andamiaje?  El docente al pensar en términos de andamiaje puede tener en cuenta al menos tres dimensiones:

a) Planificación intencional de clase. Si el profesor contempla todas las actividades que va a usar en su plan de clase conjuntamente, entonces puede entender cómo conectar los objetivos concretos de cada actividad y crear una estructura dinámica que va a guiar el trabajo de los estudiantes, particularmente si está tratando de aplicar un diseño inverso: esto es, planeando desde los objetivos globales que deben asumir los estudiantes a las actividades posibilitadoras que deben realizar para conseguirlos.

b) Organización de actividades y recursos de apoyo. El instructor ordena las actividades y los recursos de apoyo que mejor van a servir de apoyo al aprendizaje (y que van a transmitir algún tipo de conocimiento: nuevas conjugaciones, estructuras léxicas o funciones) y decide qué ejercicios, videos o lecturas del manual utilizar. Asimismo, propone en su plan intencional de clase cómo va a complementar el conocimiento y cómo va a motivar la interacción de los estudiantes. 

c) Incorporación de la participación activa y colaborativa del estudiante. El profesor incluye en el plan de clase actividades en las que los estudiantes trabajan en grupo, o en parejas en la realización de tareas o minitareas que incluyen un producto final y una puesta en común.

Cada componente que se trae a clase, incluyendo la participación de los alumnos, forma parte de la estructura que va a favorecer el aprendizaje o adquisición de la lengua

Volviendo a la pregunta de arriba, pensar en los planes de clase en términos de andamiaje le permite al profesor moverse de la intuición de lo que funciona bien en una clase a la efectividad de lo que se planea deliberadamente, entendiendo que cada componente que se trae a clase, incluyendo la participación de los alumnos, forma parte de la estructura que va a favorecer el aprendizaje o adquisición de la lengua.

Para ejemplificar estos tres puntos, voy a comentar una actividad realizada en una clase de nivel A1 o principiante básico a partir del trabajo en una sección del capítulo 3 de Proyectos 1. La sección Documentos para descubrir (págs. 58 y 59) empieza con una lectura titulada “Los universitarios aprenden español”, a partir de la cual los estudiantes trabajan en comunicación interpretativa (comprensión de textos, ya sea escritos o audiovisuales), así como en comunicación interpersonal (producción oral en parejas o en grupos, que incluye toma de decisiones, negociación de significados y resolución de problemas).  El material didáctico presentado en el libro sirvió de punto de partida para la actividad de extensión que hice en mi clase.

En cuanto a la planificación intencional de clase, además de la práctica de comunicación interpretativa e interpersonal que se trabajan en la lectura de Documentos para descubrir, yo incluí otros objetivos que complementan no solo los objetivos del segmento, o del capítulo, sino también los del nivel. Los dos nuevos objetivos fueron que mis estudiantes (a) pudieran comprender y producir frases verbales compuestas con preposiciones y (b) que entendieran que el léxico no es una mera lista de palabras y, por lo tanto, que prestaran atención a las combinaciones frecuentes. Para lograr estos objetivos, creé una actividad de extensión que incluye como producto final un trabajo escrito.

Con respecto a la organización de actividades y recursos de apoyo en el plan de clase anoté qué secciones del libro usaría y cómo las usaría. La lectura, el texto locutado y las actividades de comprensión se hacen durante la clase y funcionan como recursos de apoyo que sientan los parámetros para la actividad de extensión. En otras palabras, el material didáctico del libro contiene el input que procesarán los estudiantes para luego producir el output que ayudará a cumplir los objetivos del plan de clase. El recurso imprescindible es el texto mapeado que funciona como modelo para hacer explícito aquello a lo que los estudiantes deben prestar atención y, a la vez, como disparador de lo que pueden producir.

En relación con la participación activa y colaborativa del estudiante señalé en el plan de clase que la actividad de extensión tendría un componente de interacción, colaboración y creatividad. Ya en el nivel elemental básico se ve que el trabajo en equipo, el participar activamente, el colaborar, tomar decisiones y negociar significados tienen un impacto positivo en el aprendizaje.

La imagen 1 muestra las actividades del libro que se trabajan en clase. Es la guía con la que se empieza a trabajar Documentos para descubrir. La lectura inicial había sido asignada como uno de los deberes para la casa. En clase se escucha un texto locutado, se responden las preguntas de comprensión, se comprueban respuestas y finalmente se apunta vocabulario y estructuras nuevos.

Documentos para descubrir

Por otro lado, la imagen 2 recoge el texto mapeado y las instrucciones para las dos actividades que van a realizar en grupos. Como dije anteriormente, el objetivo de buscar e identificar combinaciones frecuentes en línea es comprobar el uso real de la lengua y seleccionar colaborativamente las frases que contengan estas combinaciones para comprender cómo la adquisición de léxico va más allá de un listado.

El objetivo del trabajo con verbos con preposición y los conectores es principalmente el uso lingüístico contextualizado y creado colaborativamente.

Las imágenes 3 y 4 muestran el resultado del proceso de trabajo colaborativo. Ese trabajo en equipo, la interacción y la toma de decisiones funcionan como tablones del andamiaje con el material del libro implementado en la clase. La escritura colaborativa es la meta final que se logra por el andamiaje, que combina las actividades del libro y las expande moviéndose de la comunicación interpretativa a la comunicación interpersonal y a la comunicación presentacional (producción oral o escrita).

La imagen 3 muestra los ejemplos seleccionados de los varios que los estudiantes obtuvieron de la búsqueda en internet. Esta selección surge de la toma de decisiones sobre cuáles combinaciones son más representativas según el tema del capítulo.

La imagen 4 muestra un párrafo producido a la tercera semana de clases. En verde utilizan estructuras ejemplificadas en el texto mapeado. Y en azul, los conectores. Esta escritura colaborativa reproduce lo que el texto mapeado ofrece. Esta reproducción, sin embargo, es pensada y decidida en interacción.

Cuando los estudiantes colaboran, se mueven a la zona de desarrollo próximo, la zona de la potencialidad del aprendizaje

Si pensamos en la organización de nuestra clase en términos de andamiaje, la comunicación interpersonal corresponde a la interacción sociocultural de los estudiantes que según Vygotsky hace posible el aprendizaje. Cuando los estudiantes colaboran, se mueven a la zona de desarrollo próximo, la zona de la potencialidad del aprendizaje.

Para finalizar, y retomando una vez más a la pregunta planteada más arriba “¿qué le aporta al docente organizar y entender su clase en términos de andamiaje?”, desde mi punto de vista le permite moverse de la intuición pedagógica a la planificación de clase intencionada. De ese modo, el profesor va a tener una visión más compleja y completa de lo dinámico que es estructurar las tablas del andamiaje. Y va a tomar conciencia de que una clase lograda es aquella cuyas estructuras de andamiaje le permiten al estudiante subir, bajar, y pisar los tablones con la certeza de que avanza.

omentario

  • Emilio Quintana Pareja

    En junio tuvimos en Estocolmo a Ana Aristu para tratar sobre el uso de los textos mapeados. Este es un buen ejemplo de la forma en que esta práctica «novedosa» favorece la práctica significativa desde niveles muy bajos.

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